La Prohibida: "Él no sabia que yo era Trans"
Hace 2 años yo estaba en Estados Unidos porque me había ganado una beca de derecho internacional y para esa época yo había empezado a tomar hormonas, pero todavía me sentía insegura, todavía mi cara se veía muy masculina y los senos aún no me habían comenzado a crecer, o así me veía yo cuando me miraba al espejo. Un día fui a una fiesta de la facultad y me encontré a un hombre divino, sin embargo como yo a penas estaba empezando a cambiar, las hormonas a penas estaban haciendo su efecto en el cambio físico, mis amigos aún me decían, él, ella, aún se confundían, entonces encontrarme a un hombre en una fiesta y darle besos delante de ellos era decirles como: "Vean, ligo con hombres, osea, me ven como una mujer", Mientras bailábamos hubo mordiscos, lenguas juguetonas, manos bailarinas. Hubo un momento dónde me pregunté ¿será que este hombre sabe que soy trans? ¿cómo puedo preguntárselo sin sonar vulgar? ¿será que en Estados Unidos la gente es más relajada con el tema y no importa tanto? Decidí preguntarle sobre sus practicas sexuales, ¿tú eres pasivo? a lo que él me respondió: "Lo que tú quieras, mamacita", entonces yo me relajé y dije como "que rico, vamos a hacer de todo". La cosa se fue subiendo de nivel y nos fuimos para mi casa. Cuando íbamos para mi casa un sexto sentido me decía que él todavía no lo había entendido, entonces decidí preguntarle algo más directo, le dije ¿Alguna vez has salido con personas trans? a lo que el respondió asustado y con asco: "Ew, ¡No!". A mi me dio un susto horrible, me puse super nerviosa, y no sabia que hacer. Cuando estábamos cerca a mi casa yo le dije como: "Oye, yo soy tras" a lo que el primer reflejo de este hombre fue mandar su mano a mi miembro, yo no sé si él estaba muy caliente, o qué, pero después de que se calmó dijo que siguiéramos con el plan; él se calmó, me dijo que subiéramos a mi casa, pero cuando subimos ya él era mucho más agresivo, más demandante, dejó de ser un caballero y empezó a ser muy impositivo. Yo sentía que él me estaba castigando, o que estaba tratando de demostrar que él si era un "macho de verdad", como que, "yo no soy gay y tengo que demostrarte con violencia quién soy". En un momento yo me acuerdo que tenía la cabeza contra el piso, tenía un brazo doblado para atrás, y me acuerdo que estaba demasiado nerviosa, pero al mismo tiempo como que él subiera me validaba a mi misma como mujer, osea, como que él me reconoció como mujer; y como tampoco sabia qué iba a pasar, nunca dije que quería parar. No quería hacerlo enojar, yo simplemente quería que él se fuera de mi casa; y me acuerdo que a penas él se vino, yo sentí un alivio gigante.
Pero mi historia no es la misma de otras mujeres trans a las que sí las mataron en este contexto. En 2016, en Estados Unidos, condenaron a 40 años de prisión a un hombre que apuñaló 119 veces a Wighan, una mujer trans, según lo que este hombre contó en la audiencia se habían conocido por Internet, habían chateado un par de meses y cuando ya iban a tener sexo ella le dijo que era trans; él se justificó diciéndole al juez que había "perdido el control". A finales de 2016, en México, un juez dejó en libertad al presunto asesino de una trabajadora sexual trans. Según la CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos) es bastante usual que los asesinos de personas trans se excusen diciendo que tuvieron pánico trans. En la mayoría de estados de Estados Unidos este tipo de "defensas" todavía son legales; algunos jueces le han dado la razón a los homicidas y les han rebajado las penas. En Colombia de acuerdo a Colombia Diversa, Corporación Caribe Afirmativo y Santamaría Fundación entre 2013 y 2016 han asesinado 440 personas LGBT, casi la mitad de los casos se encuentran en etapa de indagación y a penas 32 han llegado a juicio.
Pero no es culpa de la que se pone la minifalda, ni de la que se emborracha, ni de la que dice o no dice que es trans, ¡NUNCA ES CULPA DE LA VICTIMA!

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