La Vagina: Entre Mitos y Mentiras
"La cuca, la chocha, la panocha,la papaya, la amiga, la cocoya, la araña, el coño, tenemos mil maneras de llamarla, pero se llama: VAGINA"
Así como existen tantos apodos para referirnos a ella, existen dudas y mentiras, por eso aquí resolveremos las más frecuentes.
- ¿Qué puedo hacer para que mi vagina huela mejor? La respuesta es ¡NADA! Su vagina huele a vagina, no tiene por qué oler a flores, ni a piña, ni a hierbabuena. Al usar productos para mejorar el olor de la vagina lo único que van a hacer es alterar la flora natural, que es la que permite que la vagina luche contra infecciones bacterianas y otras enfermedades. Lo mejor es lavar la vagina simplemente con agua, y tampoco debe ser varias veces al día, ya que esto también resulta problemático. ¡Deja tu vagina ser vagina, no la alteres con algo externo!
- ¿Se va a volver muy ancha si tengo mucho sexo? ¡Mentira! Eso es puro cuento para que no disfrutemos de nuestro cuerpo. Las vaginas son conductos musculares y por ende son elásticas, ellas cambian de tamaño para que entren y salgan cosas, y al ser elásticas siempre vuelven a su tamaño original.
- ¿Todos los labios de la vulva deben ser iguales? ¡Falso! Los labios vulvares son diferentes entre nosotras, sólo en casos muy raros y aislados el tamaño de los labios se convierte en un problema físico, que a veces ocasiona dolor en las relaciones sexuales, irritación o infecciones.
- Si tienes flujo es porque te enfermaste. ¡Falso! Es normal tener flujo, dependiendo del ciclo menstrual en algunos momentos es posible tener más flujo que en otros. Tener flujo no te hace ni sucia, ni enferma, sólo debes prestarle atención si ese flujo tiene algún tipo de alteración.
- Si tienes una infección vaginal es por andar de cama en cama. ¡Tú vida sexual es tuya! Las infecciones vaginales son algo común, y pueden suceder por diferentes razones, como ir a piscina, usar ropa ajustada, entre otras. Diferente a ello, es tener una infección de transmisión sexual, las cuales fundamentalmente se transmiten por tener relaciones sexuales sin condón. Sin embargo, si tienes una enfermedad de transmisión sexual tampoco significa que seas una bandida, las infecciones de transmisión sexual son muy comunes y no necesariamente tienen que ver con la promiscuidad. Por eso lo que se debe hacer, es informarse bien, buscar un tratamiento y prevenir para evitar cosas futuras.
Los peligros de las mentiras sobre la vagina es que generan problemas de salud y de confianza en ti misma. Cuando te dicen que tu vagina es sucia o que huele mal en realidad lo que están buscando es quebrarte el autoestima, ¡No les hagas caso! ¡Deja tu vagina ser una vagina! Cuídala, no te olvides de darle una mirada de vez en cuando, llévala periódicamente a la ginecóloga, y conócete más. En el momento en que dejes de avergonzarte de tu vagina vas a poder cuidarte y todo va a ser mucho más fácil.

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